El círculo de relevancia en el marketing turístico para destinos

El primer paso a la hora de emplear el marketing para promocionar un destino turístico es determinar nuestro segmento y conocer los intereses de los clientes. A partir de ese momento, nuestra estrategia debe dirigirse a entretener, divertir, formar e informar, evitando siempre interrumpir, molestar o aburrir al público objetivo.

Las redes sociales y las nuevas tecnologías nos permiten hoy en día relacionarnos con los clientes de una forma más eficaz, segmentando la demanda por diferentes criterios e interactuando con ellos según sus perfiles e intereses.

Si un destino ofrece diez productos turísticos para diez públicos objetivo distintos, hay que apostar por diez miniplanes de marketing turístico directos a cubrir sus necesidades.

Uno de los principales objetivos en un plan de marketing correcto es añadir nueva demanda a una demanda ya existente. Así crearemos nuevos segmentos de mercado que pueden ser interesantes. Este proceso se conoce como círculo de relevancia.

Por ejemplo, podemos aprovechar una estrategia de promoción diseñada para atraer turismo de sol y playa (nacional y extranjero, mayor y joven), y captar con ella al turista interesado en actividades acuáticas como el buceo, la vela o la pesca deportiva.

Las bondades del destino que resaltamos en el plan de marketing, como pueden ser el buen clima, las playas, la relación calidad-precio y la oferta de ocio complementario también servirán para atraer a ese nuevo turista que en vez de tomar el sol en una hamaca de chiringuito quiere bucear.

Existen varios puntos útiles para dar mayor cobertura turística a zonas concretas, en ocasiones ya centradas en un sector determinado:

  1. Especializar el mensaje de la mano de expertos, para diferenciar la oferta y darle solidez.
  2. El 70% del contenido de la oferta ha de ser temático y el 30% restante correspondería a las características comunes como alojamiento, gastronomía, planes para niños, conexiones de transporte, etc.
  3. Generar un contenido relevante que aporte valor.
  4. Difundir estos contenidos donde se produce la conversación (foros, blogs, ferias y congresos, revistas…).
  5. Hacer el mayor ‘ruido’ posible mediante hitos temáticos y especializados, para captar la atención de clientes potencialmente interesados.
  6. Establecer continuamente una conversación y un intercambio de información de intereses con los posibles clientes, siempre de la forma más humana posible.

Entradas relacionadas

Copyright © UOC X 2019   Aviso legal   Política de privacidad